2009
Se va uno más. En mi iPod suena I don’t love you, My Chemical Romance. En varias ocasiones he mencionado lo mucho que admiro ese album de los ahora denominados emos, pero en verdad, aunque no me late esa “cultura” o como quiera que sea que se llame, el Black Parade me parece un discazo. Por el otro lado, cometí el error de escucharlo hasta el hartazgo la navidad del 2006, en compañía de Lilo, Ari, Mariana, Montes, Juan, Jomi, Karen, Omar, Kevin y un largo etcetera en donde principalmente estaban ellos, por lo mismo, las rolas de ese disco, me remiten melancólicamente a esa Navidad, en compañía de esa gente que hoy en día suelo ver muy de vez en cuando.
El cierre de año es por excelencia la mejor época para terminar ciclos, hacer conteos, recordar momentos, sufrir, llorar y reir, es la mejor época para la esperanza que por lo menos en México tenemos perdida, es mejor por el simple hecho de que se está por comenzar un nuevo ciclo, que todos, siempre, queremos empezar con el pie derecho y que huele a algo diferente, sabe a progreso, por que se ha aprendido de los errores. O pensando en eso nos gusta dormir el 31 de diciembre.
Yo este año he aprendido como pocos, puedo decir que tanto 2008 como 2009 han sido años rudos, de esos que cuando acaban uno respira profundo y dice “Maldición, este que viene tiene que ser mejor”. Aprendí a dejar gente atrás, en todos los aspectos y me di cuenta de lo difícil que es seguir como si nada, me duelen las perdidas, profundamente, y se que cada quien eventualmente toma su camino y aunque algunos estan destinados a encontrarse al final, otros estan estructurados de forma tal que se camina en paralelo, aunque el destino sea distinto.
Este año más que ningún otro, puse los pies en la tierra, existe la posibilidad de que no la arme y de mi depende que esa posibilidad se vaya reduciendo cada vez más, hasta que todo indique que voy a lograr lo que he soñado los últimos años de mi vida. Sentí la verdadera impotencia, el verdadero coraje y el darme cuenta que SI existe gente con malas intenciones, aprendí a dejar de confiar, que los amigos, a diferencia de lo que yo pensé toda mi vida, si se cuentan con los dedos de una sola mano. Que no hay nadie que este ahi por siempre, NADIE. Aprendí que los hombres podemos ser muy tarados y las mujeres pueden ser muy despreocupadas, y muy desgraciadas.
Aprendí mucho de mi propia pasión, hoy estoy más que nunca seguro de que lo que he elegido de mi vida es lo correcto, aprendí a reir a carcajadas, aprendí de países sudamericanos, de cine, de familia, bueno, hasta regresé a la lectura leyendo cerca de 15 libros en los últimos cuatro meses reafirmando que lo mio, lo mio es contar historias. Aprendí que uno de los mayores problemas del ser humano es el tiempo, si hay mucho, por que hay mucho, si hay poco, por que hay poco, pero nunca estamos conformes con lo que tenemos. Aprendí que sobrevivir es un arte.
La esperanza que aún me queda, por que en serio, yo aún tengo mucha esperanza, va enfocada a que la década que comienza sea mejor que esta que termina, a que el aprendizaje de mi pubertad/adolescencia/juventud se vea reflejado los próximos diez años de mi vida, que simplemente van a definir el resto de mi existencia. La filosofía del “No day but today” ayudó un tiempo, hoy, es simplemente momento de darme cuenta que mi vida ya es en si misma una historia que sólo yo puedo contar, y que sólo yo puedo modificar, a seguir viviendo tan intensamente como hasta ahora, intentando no perder la esperanza y sobre todo, no olvidando, que TODO EN ESTA MALDITA VIDA, PASA POR ALGO.
Felices Fiestas.
P.D: Un saludo muy especial a los chamacos de mi prepa, Gabo, Traslosheros, Juan, Omar, Meli, Karen, Jomi, Mariana, Montes, Ari, Lilo, Kevin, Maribel, Elena, Topo, Klauzen, Clau, Dany y quien sea que caiga por aqui que haya olvidado por despistado… ustedes me conocen. Y a los de la Universidad. Miry, Iria, Guera, Mariel, Xanat, Pili y Aldo.
Dos detalles
Llevo días, semanas, meses sin poder dormir bien. Bueno, la verdad de las cosas es que ha habido días en los que he logrado descansar, pero lo que se dice “dormir bien” ya tiene rato que no lo experimento, espero no estarme volviendo parte de esa sociedad intranquila que cada vez duerme menos y peor.
Por cierto, recordar:
- En pleno S XXI el ser humano no ha encontrado la herramienta necesaria para comunicarse efectivamente: ni el celular, teléfono o incluso Twitter, Facebook o la televisión, radio o internet son medios efectivos para lograr un adecuado entendimiento entre los seres humanos, y déjenme decirles que últimamente, todo se enfoca a que mi pensamiento crea que nunca lograremos un método más adecuado que el habla mismo.
- Tolerancia a la frustración: cuando uno sabe que ha dado lo mejor de si mismo, entregando espíritu, cuerpo y alma a algo, hay que entender que el universo juega bromas, a veces de humor negro y mal gusto, pero las juega y las situaciones te tragan… hay que entender que a veces no todo depende de nosotros mismos, hay una serie de factores determinantes en todo y cada uno de los problemas y muchas soluciones diversas para cada uno de ellos, muchas de las cuales, no dependen de uno y hay que aprender a simplemente, dejarlo ir y tener tolerancia a la frustración.
Simplemente me di una vuelta por acá por que no quiero olvidar estos detalles, simplistas pero importantes…
… no quiero olvidarlos NUNCA.
Despues de la tempestad…
Después de la tempestad dicen que viene la calma. La verdad de las cosas es que yo llevo esperando la calma un buen rato, y lo bueno, es que lo he hecho sentado por que no es cierto eso, después de la tempestad, viene otra tempestad y otra y otra y sin eso no tendríamos razón para vivir, es más, de una u otra forma es lo que le da sentido a la vida. Pero si algo no llega, es la calma.
Hoy un buen amigo de hace tiempo me hizo un comentario de la nada, de esos inesperados que llegan en un momento preciso de la vida, sin más ni más, de hecho, lo saludé y después de eso (además de que ya teníamos tiempo sin hablar) vino el comentario. Y que les puedo decir, la calma nunca llega, pero llegan estos momentos que te arrancan una sonrisa y hacen que la tempestad, simplemente, se te olvide.
Ya hay internet en mi zona
Es sabido por todos que llevo años teniendo problemas con Prodigy Infinitum, la razón, la ineptitud de la gente que lo maneja.
Desde hace un par de días es común levantar el teléfono y que la gente de Prodigy pida hablar con el dueño de la línea, a lo que por supuesto, siempre contesto con un “No se encuentra”. Este comentario normalmente viene seguido de una explicación por parte del agente de Prodigy a la que cada vez doy respuesta diferente en mi mente:
“Queríamos hablar con usted para decirle que ya hay Internet disponible en su zona”
Sinceramente, no deja de parecerme maravilloso que me llamen para recordarme que vivo en el S XXI, cada vez que marcan siento que camino con antorcha en mano entre las mazmorras del castillo, y hoy, sentí que Tracy Turnblad salía cantando “Welcome to the 60’s” pero una versión más moderna como tipo “Welcome to 2010″ o algo así, que maravilloso es que Prodigy esté preocupado por recordarme que en mi zona, ya hay Internet.
Ahora si podré conocer Napster y la Web 2.0, o bueno, eso es lo que cantó el juglar de mi pueblo.
Soy parte de esa minoría

Soy parte de esa minoría a la que le gusta el cine de musicales, si, y mucho! me parecen excelentes y me late lo inverosímiles y bien producidos que pueden ser.
Soy parte de esa minoría que ser ríe, aunque sea internamente con la palabra “sociocultural”.
Soy parte de esa minoría que en sus tiempos libres prefiere ir a un museo o ver una película culturosona en vez de quedarse en casa o salir de “antro” el fin de semana.
Soy parte de esa minoría que cree que el arte y las humanidades son el futuro del mundo, además, aún creo que mientras haya menos y menos y menos gente que guste de esto, mejor, por que nos da más posibilidades de crecer a quienes hemos creído siempre en las humanidades y el arte.
Soy parte de esa minoría que no persigue el pan ni el billete, que persigue ideales, que aunque sean mal pagados, siempre van a ser más satisfactorios que los bienes materiales y déjenme decirles algo, me da gusto saber que difícilmente me volveré de esa mayoría que es capaz de dejarlo todo, por cosas que van y vienen.
Pero bueno such is life.
¿Eres parte de una minoría?
Comentarios (5)